Colegio de bachilleres de Baja California
Plantel Guadalupe Victoria
En otros apartados de mi sitio, ya he compartido sobre mi experiencia trabajando en un plantel como orientadora escolar.
Aprovecharé para compartir los aspectos más relevantes de esta etapa de mi trayectoria profesional.
Como ya he dicho, entré a trabajar al Cobach, después de atravesar una crisis personal. Había terminado mi contrato de trabajo en el Centro de capacitación laboral a jóvenes con deficiencias cognitivas. Debía continuar ahí, por la investigación que comprende mi tesis, pero en calidad de voluntaria y yo tenía que trabajar para solventar mis gastos.
La función de un orientador escolar en un institución de educación media superior en este caso, preparatoria; no es una actividad sencilla, pues los jóvenes se encuentran en pleno desarrollo y atravesando un periodo de cambios a nivel biológico, psicológico y social.
El orientador escolar -psicólogo- es una figura importante en este ámbito, pues debe conocer y contener las inquietudes de todos los estudiantes.
Entre mis otras actividades tuve que conformar un expediente psicopedagógico para cada estudiante y atender a quienes manifestaran afectaciones emocionales que afectaban a su rendimiento académico.
Además, impartí algunas asignaturas tales como: motivación, relaciones humanas, administración del tiempo y orientación vocacional, esta última, a estudiantes de quinto y sexto semestre.
Por otra parte atendía a los estudiantes de sexto, quinto y tercer semestre específicamente en orientación vocacional individual y grupalmente.
Definitivamente, el cargo de orientador escolar debe ser asignado a un psicólogo o psicólogo educativo.
Siendo la primera psicóloga en el cargo de orientadora escolar en el plantel cuando el colegio de bachilleres se separó de la Universidad, tuve conocimiento de que se iniciaba una especie de competencia entre quienes egresaban de las carreras de ciencias de la educación y de la facultad de pedagogías con los psicólogos que emigramos a Mexicali, pues los perfiles de egreso eran ambiguos y es el caso de Psicología, aún no existía la carrera en el estado, en ese contexto, los cargos de orientador escolar en los colegios de bachilleres y posteriormente de coordinador psicopedagógico en la UABC deben ser atendidos por psicólogos y no por profesionales de otras disciplinas.
En mis primeros años de mi ejercicio profesional tuve que formar parte de muchos debates y batallas para defender las áreas de trabajo que deberían ocupar los psicólogos, tanto en el ámbito educativo como en el organizacional. En conclusión, en mi opinión, un Lic. en Psicología educativo puede realizar todas las funciones de un Lic en Ciencias de la Educación y de un Lic. en Pedagogía sin embargo ellos no están formados para realizar las funciones de un psicólogo educativo.
Y para finalizar con este pasaje en mi vida y mi trayectoria profesional quiero decir que mi experiencia en CBBC me dio grandes aprendizajes profesionales y personales y desde entonces conservo gratos recuerdos de lo vivido y de las personas que conocí.
A lo largo de cuarenta años, me reencontré con muchos compañeros del Cobach, con algunos más veces que con otros, pero siempre fueron reencuentros gratos y así, todos fuimos pasando de la juventud al retiro.
Conservo muy particularmente el recuerdo de haber formado el primer grupo de Danza Folclórica llegando a presentarse en las fiestas del sol.
De retos y aprendizajes fue mi breve paso por él COBACH Guadalupe Victoria, Valle de Mexicali 1984-1987



