PGJE-BC

Procuraduria General de Justicia del Estado de Baja California

Dirección General de Servicios a la Ciudadanía 1989

Departamento de Asistencia a Víctimas del Delito. (Jefa)

Siguiendo con la tradición que desde el comienzo distinguió a mi trayectoria profesional, sorpresivamente en enero de 1989 me convertí en la primera psicóloga contratada por la Procuraduría General de Justicia de Baja California.

Francamente nunca me enteré cómo fue que supieron de mí ni la forma cómo llegué, pero sí tengo muy claro que lo que me esperaba se convirtió en una de las experiencias más significativas de toda mi carrera.

Mi participación en la procuraduría surgió en circunstancias muy particulares, ante la iniciativa de un gobernador del Estado que un mes antes asumió el cargo como interino después de que quien estaba en funciones se retiró inesperadamente.

El gobernador sustituto interino, Oscar Baylón Chacón, ordenó la creación de nuevos proyectos que hicieran la diferencia durante su gestión.

El Procurador sustituto interino, Ángel Saad Said, respondió con dos proyectos fundamentales: uno dirigido a la atención de la ciudadanía y otro hacia el mejoramiento del desempeño de la (entonces) Policía Judicial (PGJE).

Yo ya trabajaba como personal de tiempo completo en la licenciatura en psicología y no tenía intención de dejar la universidad por el trabajo en la procuraduría. La Directora quería contratarme, al parecer fui bien recomendada y con eso a mi favor aceptó que yo cubriera mi turno entre 12 y 16 horas de lunes a viernes apoyándome con alumnos.

Así me asignaron el cargo de jefa del departamento de atención a víctimas del delito, uno de los tres departamentos que Integraron la Dirección General de Servicios a la Ciudadanía.

PGJE Baja California, 1989

Iniciamos en febrero de 1989. Se rentó un local en el centro cívico de Mexicali muy cerca del edificio del poder judicial al inicio no contábamos con mucho, solo pocos muebles y un espacio que dividimos en pequeñas oficinas y nos asignaron a una secretaria para todos. En la planta alta se hicieron varios cubículos destinados a psicología.

La idea inicial fue ofrecer atención a víctimas de delitos, pero en la práctica, solo llegaron víctimas de delitos sexuales..

Iniciamos la atención mientras íbamos adaptando las instalaciones, y por mi parte comencé por involucrarme con los procesos legales, el conocimiento de cómo llevaban a cabo la atención legal de quienes acudían a presentar una denuncia al ministerio público.

Me interesa señalar que a partir de la creación de la Dirección General de Servicios a la ciudadanía en 1989, las formas de atención a víctimas de delitos sexuales se transformaron. Teníamos ante nosotros una gran responsabilidad pues apostamos a mejorar la calidad de la atención y, particularmente, en lo que a mí correspondía, me enfrenté al desafío de demostrar que la Ciencia Psicológica tenía mucho que ofrecer en el ámbito de la procuración e impartición de justicia, situación que a cinco años de mi llegada a la tierra del sol aún prevalecía.

Y lo que es más, descubrí que en general el personal de la procuraduría tendría que aprender a confiar y respetar la función del psicólogo en ese ámbito, pues lamentablemente ignoraban la imperiosa necesidad de privacidad que se requiere, irrumpían en la zona de atención psicológica sin ni siquiera tocar la puerta.

Fui la primera y única psicóloga contratada para atender a todo el estado de Baja California, con el reto de transformar la atención a víctimas de delitos sexuales y de situar a la Psicología como ciencia en su justo reconocimiento, además de atender a las personas ofendidas. Y esto que parecía imposible, fue posible gracias a la participación de estudiantes de Psicología que estaban por concluir la carrera, y debían realizar servicio social profesional.

Así que diseñé los programas de Servicio Social y llevé a cabo las gestiones de vinculación con la Facultad de Ciencias Humanas la carrera de Psicología y seleccioné a los primeros estudiantes que participaron conmigo en la Procuraduría a nivel estatal. La primera acción que dispuse a los alumnos en servicio social, fue el acudir rutinariamente en equipos a los archivos de la procuraduría para rescatar todos los que encontraran como denuncias de algún delito sexual, comenzar por diseñar y alimentar una base de datos que donde se concentró toda la información relativa a lo que después conformamos como “La Perfilación de la víctima y el victimario”, esto les permitió involucrarse en el conocimiento del fenómeno de la victimización sexual, e incursionar en el estado de las cosas, es decir, de la forma como venían ateniéndose estos casos a partir de que se presentaba una denuncia por abuso sexual o cualquier otro delito sexual.

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