Siempre me ha maravillado la misteriosa manera en que las vidas se entrecruzan en los caminos. Me gusta reconocer las lecciones que dejan todos los encuentros y desencuentros, porque en ellos, radica el valor de aprender a vivir.
Mi presente es una pausa en el camino y un tiempo de serenidad para mirar el arcoíris que siempre aparece después de un mal temporal y así, recordar que por más sombrios que pueden ser algunos de nuestros dias, siempre nos espera un rayo de sol.
