La psicología en la PJE

Reclutamiento y selección de personal judicial

Me involucré con la policía judicial hoy Policía de investigación PDI por mi trabajo con víctimas de delitos sexuales, un ámbito crudo, por tratar con el dolor emocional de quienes se ven en la necesidad de levantar una denuncia. Y son los policías quien ámbito de toda la procuraduría Se tcrudo y confieso que al principio no me sentía comoda. Comencé observando la forma como se relacionaban con las víctimas que presentaban denuncias, aunque de hecho el saber que yo estaba ahí, los llevaba a cuidar sus formas. Yo era consciente que cuando 𝙚𝙡𝙡𝙤𝙨 𝙨𝙪𝙥𝙞𝙚𝙧𝙤𝙣 𝙙𝙚 𝙡𝙖 creación 𝙙𝙚𝙡 𝙙𝙚𝙥𝙖𝙧𝙩𝙖𝙢𝙚𝙣𝙩𝙤 𝙙𝙚 𝙖𝙨𝙞𝙨𝙩𝙚𝙣𝙘𝙞𝙖 𝙖 𝙫í𝙘𝙩𝙞𝙢𝙖 𝙙𝙚𝙡 delito, comenzaron a moderar sus tratos, pero para mí no era suficiente, pues si no experimentaban un proceso de concientización, sobre su rol como recursos sociales de apoyo para la víctima, no terminaríamos con la re victimización de las personas ofendidas sexualmente.

Con la nueva administración, y me refiero a la primera que estableció el primer Gobernador Panista, surgió el centro de Capacitación para la policía Judicial, y entonces fui invitada a impartir algunos cursos a toda la corporación de agentes de la policía judicial. Así encontré mi oportunidad para introducirlos y sensibilizarlos para ofrecer un trato digno a las víctimas de delitos sexuales.

Al inicio de mi participación como instructora en el Instituto de Capacitación, los agentes de la policía judicial se mostraron muy renuentes, apáticos y negativos ya que ellos tenían que asistir en sus horarios de trabajo así que su asistencia era obligatoria por lo tanto se mostraban temerosos ante la posibilidad de quedarse sin trabajo.

Resulta oportuno

describir un poco de contexto, el interés por mejorar la calidad en el ejercicio de las funciones de los agentes judiciales, obedeció al hecho de que por primera vez en un estado de la república, llegaba al poder un gobierno alterno y esto ocurría justamente en Baja California por lo tanto, las expectativas de mejoras eran muy altas.

Ya de hecho, con cada cambio de autoridades, los trabajadores del estado en general, experimentan la incertidumbre ante nuevas disposiciones.

y así es como inicié mi trabajo de instructora con los agentes de la corporación quienes para mi fortuna manifestaron sus inquietudes y resistencia con expresiones como esta:

Psicóloga, es que para muchos de nosotros es difícil tener que aceptar que alguien ajeno a la corporación venga de pronto a decirnos, cómo debemos hacer nuestro trabajo.

En ese momento me convencí que tenía ante mi, la oportunidad para alcanzar mi propósito de mejorar la atención a víctimas del delito; entonces respondí:

Por el contrario, yo no vengo a enseñarles nada, vengo a aprender de todo lo que ustedes saben. Ustedes son expertos,yo desconozco todo lo que hacen y cómo lo hacen, principalmente en lo que se refiere a la investigación cuando tratan con víctimas de delitos sexuales. Si me dan la oportunidad, creo que vamos a lograr grandes cosas y la pasaremos bien. No formo parte de su corporación, pero no soy tan ajena, como ustedes, trabajo para la Procuraduría, soy responsable del departamento de víctimas del delito, y creo que lo que aprenderé con ustedes me permitirá hacer mejor mi trabajo.

El proceso de enseñanza-aprendizaje que construimos juntos se convirtió en una de las actividades favoritas, convirtiéndose para los lo manifestaron. La corporación era bastante heterogénea, pero compartían ciertas características que hasta 1989 definían el perfil de policía de investigación que distinguía a la corporación. Ej. todos varones, sin escolaridad media superior, ninguno con capacitación formal en su específica para llevar a cabo sus funciones. Todos adquirieron las competencias laborales con su experiencia en la corporación.

Ese día, aceptaron mejorar su actitud hacia la capacitación, pero a cambio me propusieron que los acompañara un día completo a trabajar con ellos. Y acepté, pasé un día con ellos en una patrulla; hoy puedo decir que efectivamente estaba muy asustada, pero encontré la experiencia no solo interesante, sino también muy enriquecedora.

Los programas de capacitación se orientaron hacia el conocimiento de su rol como un recurso de apoyo social a las víctimas, puesto que en la práctica generalmente son los primeros en entrar en contacto con una víctima, y el trato que reciba es un factor que influye sustancialmente en la forma como la víctima supera la crisis emocional que suelen presentar inmediatamente después del suceso.

Además en la capacitación también se trataron temas como la importancia de conocer sobre los efectos que tiene la comunicación en la conducta.

Cabe señalar que en ese tiempo el Procurador de Justicia, Lic. E. Krauze Coronel, instruyó que no se aceptaría más que un presunto responsable de un delito fuera sometido a torturas físicas para obtener confesiones.

Quedó muy claro que si un agente de la policía judicial incurría en esos tratos, sería detenido y perdería su puesto. Los alumnos policías lo sabían y, en consecuencia, se mostraron interesados en todo lo que la capacitación les pudiera ofrecer.

En sí, nos encontramos con un grupo de policías con limitaciones formativas, así que quienes tuvieron a su cargo el Instituto de capacitación, tuvieron que diseñar sus programas orientándolos a subsanar tales insuficiencias.

Francamente yo estabamuy sorprendida por encontrarme con esta realidad, ya no se trataba solo del campo de la psicología, sino también de los conocimientos básicos que debían dominar.

Y en ese punto sería necesario evaluar sus habilidades actitudes y valores para determinar si contaban con el perfil que los hace competentes en la que hacen.

Ante este panorama, en algún punto ya me encontraba involucrada con el trabajo de capacitación de los agentes judiciales, como un trabajo extra pero que necesariamente tenía impacto en el trato con las víctimas, así que en la medida de mis posibilidades y nuevamente con apoyo de estudiantes de psicología interesados, fue posible alcanzar las metas propuestas.

Hasta aquí, los logros para con las víctimas se resumen en un trato respetuoso, empático y comprometido a efectos de realizar sus investigaciones con calidad y eficiencia. De alguna manera, los policías fueron confiando en la psicología y en la importancia de su propia formación. Llegaron a solicitar mi apoyo para interrogar a presuntos responsables de otros delitos.

Sin duda alguna trabajar para la procuraduría en

aquellas circunstancias fue una experiencia personal muy enriquecedora, crecí profesionalmente como nunca lo hubiera esperado, quizá por primera vez constaté con satisfacción la importancia que mi profesión tiene en este ámbito como en muchos otros.

Por otra parte, también tuve la oportunidad de reflexionar sobre lo mucho que habríamos que avanzar como ciencia que estudia el comportamiento para ser reconocida y para aportar hallazgos que permitieran resolver muchos otros aspectos que se implican en una problemática social tan compleja como lo es la victimización sexual. Ej. en la legislación, la determinación de sentencias, las penitenciarias, etc., pues en ese tiempo, la Psicología estaba muy lejos de ser considerada.

Lo importante es tener consciencia de lo que falta por hacer y contar con la posibilidad de colaborar.

Por lo tanto quiero agradecer a quienes me invitaron a participar en las acciones del Instituto de Capacitación de la Procuraduría.

Juntosconstruimos, aprendimos y disfrutamos, se trata de:

Lic. Imelda Márquez Fiol

Directora

Lic. Esther Vaca

Subdirectora

Lic. Rafael Gutiérrez.

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