48 Aniversario CEDART

13 octubre 1976~2024

Orgullosamente soy egresada de la Primera generación del Centro de Educación Artística (CEDART), en Guadalajara, Jalisco. Clase 1976~1979

Cursé el Bachillerato de Arte y la especialidad en Danza Folclórica y Contemporánea, han pasado 47 años desde que un grupo de jóvenes iniciamos juntos un camino desconocido y muy peculiar, pues fuimos parte del la primera iniciativa formal por impulsar la educación artística como parte de una real formación integral. Fue grandioso incursionar en el mundo del arte: danza, teatro música y artes plásticas, al tiempo que cursabamos nuestra educación media superior. Hoy en el 47 aniversario de la fundación del CEDART, quiero felicitar a todos mis compañeros con especial aprecio, por el sin fin de experiencias compartidas y agradecer a Dios, que hoy formen parte de la historia de mi vida.

Mi gratitud va también para todos nuestros profesores, quienes en su momento no sólo forjaban su propia trayectoria profesional artistica, sino también sus propias vidas, al tiempo que nos forman a nosotros.

Tiempo de Oscuridad

Enero de 1984, un mes muy difícil para mí, en Mexicali Baja California, el primer invierno que viví en esta tierra cachanilla donde el clima es extremo, y sin estar preparada para afrontarlo. Todo era desconocido o nuevo para mí, Me encontraba en una zona desértica. Ya había superado el primer cruel verano y no tenía idea de lo que era vivir tan bajas temperaturas.

Terminó mi contrato laboral interino, con lo cual ya no contaba con trabajo y había administrado mi misera economía, para lograr pagar la renta del pequeñisimo departamento que rentaba en el centro de la ciudad.

Debo confesar que pensé mucho en si debía compartir esta experiencia en mi blog, porque se trata de algo muy personal, pero al final he concluido que puede servir de incentivo para quienes lleguen a leerla tengan presente, que vale la pena luchar por nuestros anhelos, al menos desde mi perspectiva vale la pena no darse por vencido, probarnos a nosotros mismos, descubrir que tan claros tenemos nuestros propósitos de vida, experimentar la cara oscura de la existencia, sentir cuando todo parece estar en contra y no fluir, escuchar esa voz interna que nos dice, «ya no hay más que puedas hacer», «no era este el camino», «se acabó…», «debes desistir, dar marcha atrás y reconocer que no fuiste capaz de andar por caminos suntuosos aunque algunos te digan que es necesario andarlos, etc.

F. Nietzsche (filósofo, escritor, músico y filólogo alemán, escribió: «Todo lo que no te mata te hace más fuerte» ; es curioso cuanto resulta difícil creer en una sentencia tan alentadora y aterradora a la vez, sobretodo cuando se está pasando por momentos verdaderamente adversos.

Para comprender este pasaje de mi vida, es preciso partir de una promesa que me hice a mi misma cuando terminé mis estudios universitarios. Yo estudié y trabajé para pagar mis estudios de licenciatura en una universidad privada, porque no me resigné a tener que esperar quién sabe cuánto tiempo y qué cosa, para ser admitida en la universidad pública, pues mis estudios previos los realicé en instituciones federales y en en esa época en Jalisco la universidad pública solo permitía el ingreso a quienes hubiesen cursado en Instituciones del estado.

Quizá, pude esperar e intentar, pero no estuve dispuesta a perder tiempo. Evidentemente tuve que tomar decisiones de gran trascendencia para mi futuro; esta experiencia da cuenta de un rasgo de personalidad que me caracteriza, llamado ¨obstinación¨, en el peor de los casos ¨necedad¨ y en el mejor de los resultados, ¨perseverancia¨.Lo cierto es que hoy tengo muy claro que dicho rasgo de mi personalidad, es una arma de doble filo, puesto que, representa en ciertas circunstancias, mi mayor debilidado defecto y en otras, la mejor de mis virtudes (pero esto lo descubrí haciendo camino al andar).

Para lograr obtener mi licenciatura en Psicología, trabajé como instructora de Arte Integral en instituciones educación básica, impartí clases de dibujo, danza y teatro; pero no resultó redituable para pagar mis estudios en una institución privada y tuve que trabajar como auxiliar en contabilidad en una empresa de refracciones disel en Guadalajara. Como dicen que el fin justifica los medios, es claro que a fin de convertirme en psicóloga, el medio fue trabajar principalmente como contadora, lo cual fui capaz de realizar eficientemente, gracias a que mi padre insistió en que yo curasara estudios técnicos en ese ámbito. Pero definitivamente, fue entonces que me prometí que al concluir mi carrera jamás volvería a trabajar en nada que no fuera como Psicóloga.

Gracias a Dios, tuve la oportunidad de llegar a Mexicali y de inmediato contar con un trabajo de psicóloga, pero sólo cubriendo un interinato por ingravidez que concluyó en diciembre de 1983. De ahí que el mes de enero de 1984 anduve un camino oscuro, lleno de incertidumbre, de reflexiones relativas a las decisiones que hasta ese momento de mi vida ya había tomado, no tenía trabajo, no tenía ingresos, no tenía alimentos y no tenía ropa de invierno. Y sobre todo me mantuve obstinada a en no trabajar en nada que no fuera como Psicóloga.

31 Enero de 1984 fue el plazo que tenía para encontrar trabajo, de lo contrario las cosas empeorarían porque entonces ya tampoco tendría como pagar la renta del departamento donde vivía. La idea de regresar a Guadalajara a casa de mis padres me atormentaba, simplemente era para mí, inconcebible.

Entonces, en estas circunstancias decidí que no quedaría por no luchar y hacer todo lo que de mi parte estaba para lograr mis metas. La prioridad fue conseguir un trabajo y aquí viene el desafío que nunca imaginé que enfrentaría.

La ciudad de Mexicali, en 1983 apenas contaba con 80 años de su fundación, mientras hacía un plan a seguir con el fin de conseguir trabajo como psicóloga, recurrí a registrarme ante profesiones para contar con el permiso para ejercer en el estado de Baja California, me fue asignado el número 150 entre el total de psicólogos con autorización oficial para ejercer en todo el estado.

En principio, el saber que a nivel estatal éramos muy pocos psicólogos, me resultó alentador, en comparación con lo que ocurría en Guadalajara en esa época, donde la competencia profesional cada vez aumentaba, pues cuatro universidades egresaban psicólogos cada seis meses en Jalisco.

Con optimismo me preparé con mi curriculum y documentos oficiales, hice varios juegos, enlisté los lugares a visitar para conseguir una entrevista de trabajo, y me ocupé de incluir todos los ámbitos posibles en dónde podría yo ejercer; clínico, educativo y organizacional. Identifiqué empresas e instituciones, las ubiqué geográficamente y comencé la gran hazaña de conseguir trabajo.

Comencé mi recorrido, con 23 años y quizá con la ingenua claridad de que no volvería a trabajar en nada que no fuera de psicóloga. Y obtuve varias entrevistas, en bancos, en empresas, en escuelas de todos los niveles educativos, en el sector salud, en instituciones públicas, etc. Sabía que no sería fácil y que era un camino que habría de andar como tantos otros que buscamos hacer valer nuestros esfuerzos y empeños para prepararnos profesionalmente, así que no dudé en principio, que tarde o temprano encontraría un trabajo como psicóloga; tenía un plazo, el mes de enero; no tenía dinero para trasladarme pero caminaba hasta donde tuviera que hacerlo. Tenía a mi favor que no era verano, pero el frío también es extremo y muy pronto caí enferma, sentía que enfermar era algo que no me podía permitir, fue un invierno duro, el primero que pasé en ese desierto, y caí con bronquitis, contaba con muy pocos conocidos y con demasiado orgullo como para pedir ayuda. Los días pasaban y no conseguía trabajo, el camino se oscurecía cada vez más y me sentía muy sola. La idea de tener que regresar a Guadalajara me atormentaba, sabía que mis padres me recibirían, pero yo había tomado la decisión de independizarme y no volvería sin terminar mi tesis y para ello tenía que resolver mis necesidades básicas y mantenerme económicamente porque el proceso de investigación para realizar la tesis, también implicaba gastos.

En medio de la oscuridad, un día reflexionando con tristez, de pronto descubrí que estaba cometiendo un grave error al solicitar trabajo, sobretodo cuando se trataba de empresas. Puesto que al conseguir una entrevista en recursos humanos, justamente quien me entrevistaba era la persona que ocupaba el puesto al que yo aspiraba.

Fue un tiempo de oscuridad, pero también de mucho aprendizaje;el Mexicali de principios de los ochenta, era un lugar muy incipiente en cuanto al conocimiento de lo que la Ciencia Psicológica podría aportar en los distintos ámbitos de acción. No éramos muchos los psicólogos en ejercicio; no obstante que existía la necesidad de contar con psicólogos, la mayor parte de quienes podrían contratarnos, desconocían lo que podría hacer un psicólogo en cada campo laboral.

En el ámbito organizacional, la función del psicólogo en el área de recursos humanos, la realizaba el gerente, auxiliares administrativos, secretarías, o el responsable principal de dicha área; así por ejemplo: el reclutamiento, la evaluación, la selección y capacitación del personal se llevaba a cabo de manera muy primitiva, y no por profesionales de la psicología. Y los gerentes o dueños de empresas, desconocían por completo las bondades y beneficios que obtendrían de contar entre su personal con un profesional psicólogo.

En el ámbito clínico ya existía una pequeña clínica psicológica privada ubicada en el centro cívico de la ciudad, no era común encontrar consultorios psicológicos, y por supuesto la cultura de la población respecto al recurrir a los servicios de un psicólogo, prevalecía la creencia de que solo era un servicio para personas enfermas mentalmente y no para quien tuviese dificultades emocionales. Vale mencionar que incluso el servicio de atención psiquiátrica pública, existía y aún así permanece sólo para atención de pacientes canalizados al Centro Psiquiátrico de la ciudad cuando presentaban crisis y solo internados en condiciones críticas sólo con el objetivo de estabilizados. Sin embargo, si existían bastantes consultorios privados de psiquiátras y neurólogos, que no respondían a las necesidades de atención psicológicas y de hacerlo, se limitaba a una atención farmacológica.

En el ámbito educativo, en principio, no existía ni una sola institución de educación superior que ofreciera la formación de psicólogos. Por tanto los ciento cincuenta psicólogos que habitamos en Mexicali al inicio de la década de los ochenta, éramos migrantes de otras ciudades del país sobretodo de la capital. Era de esperarse que me resultase tan difícil encontrar un trabajo, pues los pocos puestos para psicólogos ya estaban ocupados y el proceso de abrir plazas para otros psicólogos pintaba bastante desolador.

Cuando yo llegué a Mexicali, recientemente se había separado la educación preparatoria de la Universidad Autónoma de Baja California y se establecieron los Colegios de Bachilleres en todo el estado, en cada uno había un orientador escolar, pero lamentablemente en la mayoría de los casos este cargo no era ocupado por un psicólogo, sino por personas que habían estudiado pedagogía en psicología.

La situación laboral que pudiera ofrecer plazas para psicólogos en el ámbito educativo, presentaba otra complejidad. Existía la carrera impartida por la Universidad Autónoma de baja California (UABC) de Licenciados en pedagogía, y otra carrera de Licenciados en Pedagogía en psicología educativa; y en otra facultad se impartía la carrera de Ciencias de la Educación. Esto representó otro problema más para la contratación de Profesionales Psicólogos y se complicó más cuando tres años después, se inicia la carrera de Licenciatura en Psicología. Definir el ámbito de acción de los egresados de tales licenciaturas, fue motivo de cruentos debates que por muchos años y más aún cuando quienes egresaban se encontraban ante serias dificultades para encontrar plazas laborales. Pero eso es tema que habría de tratarse en un apartado especifico.

Volviendo al asunto del periodo de oscuridad en el que me encontraba, el tiempo límite de un mes para encontrar trabajo, se acortaba a mi parecer, demasiado pronto y entonces decidí escribir en una hoja que coloqué en la pared del espacio de suelo donde yo dormía, (vale decir que no contaba con una cama) dicho letrero, decía: «De mi parte no faltará este día al menos un esfuerzo por encontrar trabajo».

Escribí a mano, una pequeña descripción sobre lo que un psicólogo podría hacer en cada ámbito, sea laboral, clínico o educativo» Integré dicha descripción a mi curriculum y mi solicitud de trabajo. No tenía dinero, no tenía comida, y estaba enferma de un tremenda bronquitis, sin poder ni siquiera comprar medicamentos.

Una Señora muy amable, mamá de una excompañera de la universidad que vivía en Mexicali, hacía tamales para vender durante el invierno y gentilmente me permitió ayudarle un rato a diario untando la masa en las hojas del tamal y a cambio de eso me ofrecía algunos tamales para comer, Bendito sea Dios que me permitió conocer gente muy empática y generosa, personas cálidas que me ayudaron en momentos tan difíciles.

Una de las instancias en las que presenté mi solicitud de empleo y en donde inclusive fui entrevistada por uno de los primeros psicólogos que conocí en Mexicali, fue el Colegio de Bachilleres de Baja California, donde ya existía la figura laboral del «Orientador Escolar» un puesto que sin duda alguna es ideal para un psicólogo de profesión. Después de la entrevista que fue en el mes de enero, yo tendría que presentarme a otra entrevista con el director académico general del Cobach, misma que me fue programada para el mes de mayo, para mí resultaba imposible esperar hasta entonces, necesitaba trabajar para poder pagar la renta del pequeño sitio donde vivía en Mexicali. Así que decidí presentarme todos los días antes de las 9:00 horas, lo cual implicaba irme muy temprano porque lo hacia caminando, para llegar y sentarme en una silla que se encontraba ubicada afuera de la oficina del Director que me entrevistaría en mayo, mi idea quizá ingenua o absurda era quedarme sentada ahí justo por donde el entraría a su oficina todos los días y solo darle el saludo de buenos días, para que él tuviera presente mi rostro, cuando llegara el momento o la oportunidad de entrevistarme.

Lo hice por todos los días que restaron al mes de enero, y el plazo se cumplía y yo no estaba dispuesta a trabajar en nada que no fuera de psicóloga, no buscaría trabajo de secretaria, contadora o en arte, tenía que ejercer mi carrera, yo me había hecho esa promesa a mí misma.

Terminó el mes de enero y nada, aún podía habitar ese lugar durante el mes de febrero, y quizá si encontraba trabajo, podría negociar con el dueño, el pago de la renta, pero mi ánimo ya estaba gastado, experimenté una profunda tristeza. No quería regresar a Guadalajara en esa condición, y además no contaba ni siquiera para un pasaje de regreso.

Hoy mirando en retrospectiva, estoy convencida que ese tiempo de oscuridad en mi vida, me dejó grandes aprendizajes, que gané en madurez, conocí el real estado en el que la psicología se encontraba en la región, gané en resistencia, me fortalecí en perseverancia, reafirmé la confianza en mí misma para guiar mi vida por buenos caminos, conocí a gente muy valiosa, aprendí del dolor, y también de la desesperación.

Terminó el mes de enero y no tenía ni la menor idea de lo que yo haría para poder quedarme en Mexicali, al menos el tiempo suficiente para terminar mi tesis. Nunca hablé con mi familia acerca de esto, yo había tomado la decisión de dejar Guadalajara con tal decisión, también la de valerme por mí misma, no lo hice además, porque no les daría motivos de preocupaciones, y porque quizá dentro de mí jamás murió la esperanza de que algo encontraría; pero también puse en duda mi obstinación, mi proceder tan aferrado, a no trabajar de otra cosa que no fuera mi profesión de psicóloga. Había tanto campo de trabajo en este lugar, como tanto desconocimiento de lo que los psicólogos podríamos aportar. No se disponían plazas para nosotros por ignorancia o falta de recursos financieros para pagar a profesionistas cuando sus necesidades ya las habían resuelto con la asignación de nuestras funciones a personal a quien no tenían que pagarle al nivel de cualificación profesional.

No contaba con teléfono de casa y en esa época no existían los teléfonos celulares pero, “a veces, la vida nos sorprende” y sorpresivamente la tarde del 6 de febrero de 1984 sin ni siquiera entender qué de tanto y de todo lo que había hecho para encontrar trabajo había funcionado pues se presentó a la puerta de mi casa un miembro auxiliar del Colegio de Bachilleres para notificarme que debía presentarme de inmediato en las oficinas respectivas, porque había una plaza que querían ofrecerme.

Eureka!! al parecer esta fase de oscuridad en mi trayectoria profesional, estaba por terminar. Es honroso contar con un trabajo, pero sobretodo es una bendición cuando ante tantas condiciones adversas uno logra conseguir una oportunidad.

El 7 de fefrero, me presenté específicamente a la oficina que día a día había visitado, vi la silla ahí afuera, donde me senté tantos días para esperar al Director Académico para sólo darle los buenos días. Para mayor sorpresa, me ofrecieron el puesto de Orientadora Escolar, psicóloga!!! en el plantel Guadalupe Victoria del Colegio de Bachilleres de Baja California, un sitio que se encuentra situado en la zona rural, el Valle de Mexicali, a 45 minutos en autobús de la ciudad, pero no me importaba en ese momento, no tenía idea de lo duro que sería ir y venir a diario, en autobuses que partían cada hora haciendo ruta por los ejidos del Valle, no imaginaba lo que eso significaría en los veranos tan adversos, y el tiempo que invertiría en traslados para llegar a la central de autobuses o puntos de salida y llegada. Lo único que me importaba es que me habían dado la oportunidad de contar con un trabajo como psicóloga. Ahí en ese Plantel del Cobach, trabajé por los siguientes 4 años, de febrero de 1984 a febrero de 1988.

Por supuesto que investigué cómo fue que decidieron llamarme a mí, sabiendo que había lista de espera para la entrevista definitiva; Una psicóloga que ocupaba el cargo, solicitó permiso, con la desición de no regresar, acudieron al banco de recursos humanos donde se encontraba mi solicitud. Era urgente cubrir el puesto, ya que el inicio del ciclo escolar ya estaba en marcha.

Aprendizaje:

«Cuando más oscuro está, significa que está amaneciendo»

I Congreso Internacional de Teoría de la Lírica y Poéticas Comparadas

Del 3 al 5 de julio de 2024, la Universidad de Salamanca albergará el I Congreso Internacional de Teoría de la Lírica y Poéticas Comparadas, …

I Congreso Internacional de Teoría de la Lírica y Poéticas Comparadas

47 Aniversario de CEDART

De izquierda a derecha atrás: Luisa, Alicia S., Alicia R., Evangelina, Candy, Yoli, Anita, Carmen, Mary, Tere, Bety M., Aracely, Betty I. Coralia,. Abajo: Luis, Jaime, Abraham, Paco, Mario, José de Jesús ✝️, Marcelo ✝️,

Orgullosamente soy egresada de la Primera generación del Centro de Educación Artística (CEDART), en Guadalajara, Jalisco. Clase 1976~1979

Cursé el Bachillerato de Arte y la especialidad en Danza Folclórica y Contemporánea, han pasado 47 años desde que un grupo de jóvenes iniciamos juntos un camino desconocido y muy peculiar, pues fuimos parte del la primera iniciativa formal por impulsar la educación artística como parte de una real formación integral. Fue grandioso incursionar en el mundo del arte: danza, teatro música y artes plásticas, al tiempo que cursábamos nuestra educación media superior. Hoy en el 47 aniversario de la fundación del CEDART, quiero felicitar a todos mis compañeros con especial aprecio, por el sin fin de experiencias compartidas y agradecer a Dios, que hoy formen parte de la historia de mi vida.

Mi gratitud va también para todos nuestros profesores, quienes en su momento no sólo forjaban su propia trayectoria profesional artistica, sino también sus propias vidas, al tiempo que nos formaban.

En especial deseo agradecer y felicitar al entonces director del CEDART Guadalajara el profesor César Delgado Martínez, quien a propósito del aniversario, enunció que «El INBAL, en uno de sus comunicados declaró:

«Celebramos 47 años de la creación del Sistema Cedart: los 12 Centros de Educación Artística del país brindan formación a nivel medio superior y artística; felicitamos a toda su comunidad y auguramos muchos años de conocimiento y creatividad.»

INBAL 13 octubre de 2013

En Palabras de César Martínez Delgado, «El CEDART-Guadalajara hoy José Clemente Orozco, comenzó a funcionar el 2 de septiembre de  1976, en calzada del Águila 79, Colonia Morelos. A pesar de todas las carencias materiales, estos Centros son semilleros importantes de estudiantes pre-universitarios, que juntos con sus (algunos) profesores y a veces directores, logran construir espacios para en libertad y con tintes democráticos, desarrollarse con creatividad, apertura de criterio y respeto en los caminos del arte, en sus diversas facetas: creación, formación y difusión.» en su opinión CEDART es un Proyecto extraordinario que  No Logra  el apoyo del INBAL y aún así «CEDART celebra 47 años de vida»

CEDART ha sobrevivido a pesar de las condiciones adversas en las que nace y se desarrolla a lo largo de 47 años y ‘para muestra basta un botón’, una reseña realizada por un distinguido compañero de generación, en mi opinión recoge y expresa el sentir no sólo suyo, sino de todos los que formamos parte de la generación pionera, acerca del alto valor que damos a nuestra formación artística, así como de la lucha que emprendimos con absoluta convicción, de que la formación artística debe tener un espacio digno en el ámbito de la educación formal. Y a continuación en sus propias palabras:

HOY, aniversario 47 del CEDART

Por ABRAHAM González Sánchez (egresado 1ra. generación, en teatro).

«La vida se nos va, por rumbos desconocidos, a veces con extraordinarios horizontes y puertos, en otras ocasiones, con tristes desafíos y finales intrascendentes. Y en raras ocasiones, desapercibidos e indiferentes.

Sabedores que, la vida individual y social, emerge, se muestra y apaga, con simples parpadeos de ilusión, sentimientos y olvidos… La vida, que se vuelve creativa y propositiva, en los momentos más inoportunos, se desilusionan por circunstancias de indiferencias, inconsciencias e incapacidades de terceros y quintas personas. 

El Cedart, es un ejemplo de ello. Un proyecto que nació con grandes expectativas de trascender en el campo del arte, para descubrir, motivar, y formar futuros talentos del quehacer plástico, teatral, dancístico, musical y literario (en sus últimos años).

Autoridades de parapeto, qué no se han decidido a darle atención pronta, definitiva y con calidad, a esta plataforma social, para beneficio del individuo y la sociedad. 

El Cedart NO ha muerto, pero esta muy grave de atención, apoyos y difusión a su esencia concientizadora y formativa de futuros hacedores del arte…! A pesar de los pesares, sobrevive y surgirá con mayor presencia y fortaleza, larga vida al CEDART…! (Es lo que anhelo en mis deseos más profundos e inmediatos).»

Un viaje en el Tiempo, 50 años después

1973-2023

50 Aniversario

Clase 1973-1976

Hoy comparto el privilegio de vivir para contar y celebrar los cincuenta años de la fundación de la Escuela Secundaria ETI 182 hoy secundaria 14 y que mejor que hacerlo, a través de un viaje por el tiempo y documentar lo que para mi significó haber sido alumna de la primera generación. He aquí mi invitación para conocer un poco de mi muy personal experiencia:

Ocurrió en otoño de 1983

Poca ropa, mis libros y un océano de sueños fue todo mi equipaje, me instalé en casa de mi amiga Maricela y su familia me acogió con mucho cariño, agradezco infinitamente a la familia Buenrostro Michel, por ofrecerme un espacio y tratarme como parte de la misma. Maricela y yo fuimos compañeras de carrera en Guadalajara Jalisco, durante los estudios estrechamos lazos de amistad y afinidad en intereses y metas. Nunca en ese tiempo, imaginé que conocer a Mary, sería un hecho que cambiaría mi destino; fue durante el último cuatrimestre de la carrera cuando ella me propuso la realización de la tesis de licenciatura en equipo con lo cual yo tendría que trasladarme temporalmente a Mexicali, yo acepté aunque debo admitir que fui muy ingenua al pensar que mi estancia en esta tierra «cachanilla» duraría sólo cuatro meses, pues una tesis no se logra en tan poco tiempo y mucho menos cuando además se tiene que trabajar.

De estos primeros tiempos aprecio infinitamente la fortuna de conocer a través de mi amiga, personas muy significativas que confiaron en mí y me brindaron oportunidades de trabajo y que se convirtieron en amistades que aún atesoro. Después de una semana de mi llegada ya tenia una oferta de trabajo, fue mi primer trabajo como psicóloga, cómo profesionista; algo que anhelaba profundamente, ejercer mi profesión no había pasado ni un mes de haber concluido mis estudios y esta oportunidad la recibí en esta tierra, algo que muy probablemente en Jalisco no hubiera podido lograr tan rápidamente y sin aún haber obtenido el título, y lo que es más con la fortuna de poder realizar mi tesis de grado en el mismo lugar de trabajo. Se trata de la oportunidad que me brindo la Profesora María Blanca Jacquez Peña, entonces directora del Centro de capacitación laboral «Lupita Santana Derbez», primer centro piloto para la capacitación de adolescentes con deficiencia mental en toda la República Mexicana, dependiente de la Secretaría de Educación Pública en su sección de Educación Especial.

Trabajé como psicóloga, cubriendo un interinato de tres meses, pero permanecí en contacto por mucho más tiempo debido a que ahí realicé la investigación por la que obtuve la licencia y el grado para ejercer como psicóloga. El resultado fue mi tesis titulada: «La integración social del adolescente con deficiencia mental leve y moderada». Una contribución consistente en el diseño y validación de programas de capacitación para el trabajo, dándoles oportunidades a jóvenes con deficiencia mental de integrarse laboralmente a la sociedad. Años después surgieron en el ámbito de la educación especial los Centros de Capacitación de Educación Especial (CECADEE) en todo el país con base en el programa piloto de Mexicali que la profesora Blanca Jacquez fundó y que se documentó en mi tesis de Licenciatura. Posteriormente y con la integración educativa, se convirtió en un centro «Centro de Atención Múltiple», mejor conocido como CAM vigente hasta la actualidad.

En este centro trabajé hasta diciembre, 1983 pero continué asistiendo hasta terminar mi tesis de licenciatura.

Prosiguió un breve tiempo de oscuridad que a mí me pareció eterno, me había prometido no volver a trabajar en nada que no fuera como psicóloga, pues siguiendo la conocida frase «los fines justifican los medios», yo trabajé para pagar mis estudios universitarios en otros ámbitos para los que yo estaba preparada, pero que no pretendía hacer de ellos mi trayectoria profesional y de vida, yo considero que la psicología es mi vocación, trabajé como profesora de educación artística y como contadora privada, como medio para alcanzar el fin de convertirme en Psicóloga y por ello no estaba dispuesta a trabajar en otro ámbito que no fuera ese.

Mi trabajo en este centro fue muy satisfactorio, fui parte de un proyecto piloto que prosperó y que significó mucho para el desarrollo de la psicología en la ciudad de Mexicali Baja California, además resultó ser modelo para establecer centros educativos de atención a jovenes adolescentes con deficiencia mental leve y moderada, y su inserción al ámbito laboral.

Así concluí mi labor como psicóloga en este centro en enero 1984, pero a fin de concluir mi investigación para obtener el grado de licenciatura, seguí colaborando en esta institución, hasta terminar mi tesis y finalmente la defendí en la Universidad del Valle de Atemajac, Guadalajara Jalisco, obteniendo la unanimidad de votos la Licenciatura en Psicología.

Mi sueño se cristalizó y fue un camino muy adverso, pero lo caminé contenta y pese a muchos obstáculos, considero que todo fluyó y hoy después de 40 años puedo asegurar que ser psicóloga es mi vocación, y que todo cuanto tuve que sortear, valió la pena.

Mi Tesis de Licenciatura, titulada: «La Integración Social del Adolescente con Defiencia Mental Leve y Moderada» constituyó la base para crear los Centros de Capacitación para jovenes con necesidades de Educación Especial, conocidos como CECADEE, en toda la república Mexicana.